1. Inicie una conversación
Contáctenos por teléfono o correo y cuéntenos qué le ha llevado a considerar el cuidado. Puede que ya conozca las tareas con las que necesita ayuda o que esté explorando opciones por primera vez. Hablaremos de su ubicación, escucharemos sus inquietudes y le explicaremos cómo continuar.
2. Participe en una consulta gratuita
Su consulta gratuita y sin compromiso le permite hablar de sus rutinas, preferencias personales y del apoyo que ya recibe de familiares o amigos. Pregunte sobre los servicios, la disponibilidad, los costos y los horarios para comprender las opciones antes de decidir.
3. Acuerde el apoyo
Juntos hablaremos de los servicios adecuados, la ayuda que implica cada tarea y los horarios disponibles. Queremos que comprenda los acuerdos y tenga la oportunidad de plantear cualquier pregunta antes de que comience el apoyo.
4. Conozca a su cuidador
Un buen acuerdo de cuidado implica más que una lista de tareas. Consideramos las necesidades y preferencias de la persona al hablar de un cuidador compatible. Una presentación en persona permite que todos se conozcan y tengan tiempo para hablar de la rutina diaria.
5. Mantenga el contacto
Le animamos a compartir cómo funciona el apoyo y a avisarnos cuando cambien sus necesidades o preferencias. Las revisiones de garantía de calidad forman parte de nuestro enfoque para evaluar la relación entre la persona y su cuidador. La comunicación continua permite hablar de cualquier ajuste necesario.
